Por Carlos Reinhardt jr
Inició otra copa del mundo de la FIFA, la vigésima tercera edición y que más pedir que con una reedición del juego de México vs Sudafrica, siendo la primera vez que un juego inaugural se repite en diferentes momentos y en diferentes sedes con las mismas escuadras.
La diferencia fue que el primer encuentro quedo en un empate a un gol y ahora 16 años después ambas escuadras se enfrentaron en un partido que dio inicio con una aura llena de nostalgia, sumado de un ambiente lleno de ilusión ante las personalidades que se presentaron en los shows previos de esta fiesta futbolera.
Pero sobre todo la algarabia de la gente que anhelaba ver a una selección ganadora y entusiasta como la que se presento a finales de las décadas de los 80s y 90s.
Pero como decía el mas grande genio de la música contemporánea John Lennon: “La vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes”. Los cuales en la cacha fueron definitivamente otros para todos.
Dentro de los 90 minutos, México tuvo la intención de hacer una simbiosis con todo lo vivido fuera de la cancha minutos antes, impulando a sus extremos y empujando la salida como si quisiera llevarse en el primer cuarto (mejor dicho un juego dividido en cuatro tiempos, ojo con esto), para asi llevarse una fiesta de principio a fin.
Así fue como en los primeros minutos una jugada por fuera y en donde Raúl Jiménez, llegó de media bolea para hacer botar la pelota, la que el portero sudafricano de forma extraordinaria sacó con toda la técnica de portero grande.
Hasta que minutos después en jugada de error del mismo guardameta que por querer salir con balón controlado desde fuera del área terminó haciendo que el defensa que iba saliendo de espaldas no pudiera acomodarse para recibir el valon, situación que fue aprovechada por el delantero naturalizado mexicano Julián Andrés Quiñones, quien con potencia y sin levantar la cabeza impactó con vivencia y cruzando las piernas al arquero Williams, anoto el primer tanto azteca.
Desde este momento el juego y tras la anotación tricolor, se fue cayendo el juego en intensidad debido que México no sentia la necesidad de presionar en lo alto de la cancha.
Haciendo que después del medio cuarto antes de la mal intencionada “pausa de hidratacion”, (echa para que la FIFA obtenga dinero por publicidad), Mexico se fuera abajo y terminara errando en diversas jugadas.
Para esa altura del juego la penosa selección de sudafrica, no pudo hacer cuatro toques limpios o correctos con continuidad, sin contar que solo tuvieron un par de tiros al arco donde el arquero mexicano Raúl Rangel.
Fue si no hasta el segundo tiempo del encuentro cuando -el hasta el momento gris- Raúl Jimenez , al salir del área chica y regresar en dos movimientos, logró hacer un pique a la espalda de los defensas que se alargaron dejando al piojo Alvarado un tiempo a la jugada, lo que los distrajo para que Raúl Jiménez entrara y con un extraordinario centro remate y a quemarropa vencer al arquero rival.
Es aquí donde el juego se inclino a la parte solo emotiva y se impuslo en sensaciones positivas hacia el equipo tricolor.
Durante el juego, el equipo africano, sufrio dos expulsiones, lo que le dio cierta ventaja a los nuestros, sin embargo al filo del termino del enuentro el defensa mexicano César Montes, se hizo expulsar, dejando el enfrentamiento dos a uno a favor del equipo verde.
Ambas selecciones tienen en este torneo internacional muy diferentes aspiraciones futbolisticas, por una parte México que busca estar en primer lugar del “Grupo A”, mejorando su versión cada dia, y por otra parte una represetnación de Sudafrica qu no quiere irse como el último lugar de un mundial, que ahora como novedad además de tener a tres paises organizadores como lo son México, Estados Unidos y Canadá, tambien elevo a 46 equipos, los que participan.
Fue en general un juego penoso por parte de los dos equipos, una escuadra mexicana que no tiene potencial colectivo que se pueda encontrar con los jugadores, y una Sudafrica que dejó la interrigante, ¿qué pasa en el contente africano, ¿cómo es posible que una Nigeria, una potencia africana del fútbol histórico?, no pudiera mas sumar más puntos que esta penosa versión de Sudafricana.
La inaguracion en materia deportiva fue en resumidas cuentas por demás penosa, ya que ambas escuadras aportaron poco a la justa, desde sus diferentes ambiciones dentro de la competencia internacional hasta la parte social en un estadio lleno de publico, que supo ocultar todo lo que ourre en el pais, publico que por más de 90 minutos se olvido todos los problemas sociales que ocurren en las calles de la Ciudad de México.
Más allá de lo extra futbol, cada uno de los mexicanos, espera mucho del equipo azteca, ya que apreciado lector, mucha gente tiene un poco de alegria cuando saltan los 11 jugadores aztecas a la cancha, misma esperanza que se vivirá este jueves 18 de junio cuando la llamada ola verde salte a la cancha para enfrentar a la escuadra asiatica Corea del Sur, cuyo rival ha sido enfrentada en antriores versiones mundialistas.