La medida ha generado preocupación debido al historial de las bombas de racimo de causar víctimas civiles
PUENTE INFORMATIVO/Washington, DC
La administración del presidente Joe Biden anunció hoy que Estados Unidos suministrará municiones de racimo a Ucrania como parte de un nuevo paquete de ayuda militar, desatando críticas internacionales y avivando el debate sobre el uso de estas armas prohibidas por más de cien países.
El asesor de seguridad nacional, Jake Sullivan, confirmó la noticia y aseguró que Estados Unidos no dejará indefensa a Ucrania en su enfrentamiento con Rusia.
Sin embargo, la medida ha generado preocupación debido al historial de las bombas de racimo de causar víctimas civiles y a su prohibición en gran parte de la comunidad internacional.
La decisión llega justo antes de la próxima cumbre de la OTAN en Lituania, donde se espera que el presidente Biden se enfrente a preguntas de los aliados sobre la justificación de enviar este tipo de armamento a Ucrania, considerando que la mayoría de los miembros de la alianza han prohibido su uso por las consecuencias humanitarias que conlleva.
Durante una reunión informativa en la Casa Blanca, Sullivan reconoció el riesgo de daños a civiles por municiones sin explotar, pero argumentó que el riesgo de daños civiles causados por una posible ofensiva rusa en Ucrania es aún mayor. El asesor afirmó: “Es intolerable para nosotros que las tropas y los tanques rusos arrollen las posiciones ucranianas y sometan a más civiles ucranianos, ya que Ucrania no cuenta con suficiente artillería”.
La comunidad internacional ha expresado su preocupación por esta decisión, especialmente los países europeos que son signatarios del tratado que prohíbe las municiones de racimo. Alemania, por ejemplo, ha dejado claro que, aunque buscan reforzar las capacidades militares de Ucrania, respetarán los límites impuestos por el acuerdo. La ministra de Asuntos Exteriores alemana, Annalena Baerbock, afirmó: “Como Estado contratante, se nos aplica el Acuerdo de Oslo”.
Organizaciones como Human Rights Watch (HRW) también han instado a Washington a reconsiderar el suministro de municiones de racimo, argumentando que estas armas causan un impacto desproporcionado en la población civil.
Ante las críticas, el secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, señaló que corresponde a cada Estado miembro de la Alianza decidir individualmente si entrega este tipo de armamento a Ucrania. Durante una rueda de prensa previa a la cumbre de líderes aliados en Vilna, Stoltenberg declaró: “Corresponde a los aliados individuales tomar decisiones sobre la entrega de armas y suministros militares a Ucrania, y corresponderá a los Gobiernos decidir, no a la OTAN como Alianza”.
La medida adoptada por Estados Unidos ha generado un intenso debate en la comunidad internacional, destacando las preocupaciones en torno a los riesgos humanitarios y el impacto en el conflicto en curso entre Ucrania y Rusia. La cumbre de la OTAN será un escenario clave para discutir y abordar estas inquietudes, así como para buscar soluciones diplomáticas en busca de la estabilidad y la paz en la región.